Perfil

Por qué una sola persona hace ambas cosas

Soy Geischglin Rojas, y GRC Prisma es una práctica de una sola persona, con base en Londres, dedicada a dos cosas que no suele hacer la misma persona: la gestión contable y la construcción de software.

Formación

Dos carreras, en ese orden improbable

La primera es Ingeniería Informática, por la Universidad Politécnica de Madrid. Llevo escribiendo software desde antes que llevando libros.

La segunda es una licenciatura en contabilidad y gestión financiera por la University of Northampton, con la máxima calificación, y no es decorativa: llevo la función financiera de un restaurante en el Reino Unido. Eso significa responsabilidad única sobre los libros, las conciliaciones, el trabajo de IVA y todo lo que tiene que cuadrar a fin de mes, con las consecuencias de equivocarse cayendo sobre mí y no sobre un supervisor.

Dos disciplinas, ambas ejercidas y no solo estudiadas. Esa es toda la afirmación.

Alcance

Dónde está la línea

Por ahora el trabajo financiero es gestión contable y no ejercicio colegiado. No preparo cuentas anuales ni presento declaraciones de impuestos. Si necesita eso, vemos las opciones, y lo que entregue a su asesor le abaratará su parte del trabajo.

Decirlo con claridad me cuesta consultas. Aun así es el orden correcto: un encargo que empieza con un malentendido sobre el alcance termina mal para los dos, y normalmente en la semana más ocupada del año.

La combinación

Funciona en los dos sentidos

Saber qué es realmente una liquidación de tarjeta —un solo abono que cubre cuarenta operaciones, menos comisiones, dos días después— permite construir un sistema que cobra sin corromper en silencio la posición de IVA que hay detrás. Casi todas las integraciones de cobro son correctas en lo técnico y equivocadas en lo contable, y la diferencia no aparece hasta un cierre trimestral.

Y funciona al revés. Haber construido sistemas permite mirar un proceso contable y distinguir qué partes son estructurales y cuáles son simplemente la forma en que alguien lo hizo una vez y nadie volvió a revisar. Un proceso que existe por una limitación de un programa retirado en 2019 es un hallazgo sorprendentemente frecuente.

Venga por la que venga, se lleva las dos. En la práctica eso se traduce en una gestión contable que entiende los sistemas que producen los datos y un software que entiende qué tienen que hacer esos datos después.

Cómo trabajo

Una sola persona, responsable de las costuras

Llevo los proyectos del modelo de datos a la interfaz, el despliegue y la entrega yo mismo. Una sola persona responde de que el conjunto funcione, en lugar de una por cada parte y ninguna por las uniones entre ellas.

Lo que importa es lo que pasa después del lanzamiento. Un sitio web no sirve de mucho si el dueño tiene que llamar al programador para cambiar un precio. Una herramienta interna no está terminada si nadie puede mantener los datos. Construyo en torno a lo que el cliente necesita hacer realmente con el sistema y entrego algo que puede llevar por su cuenta: el portafolio es, en buena medida, el registro de ese principio puesto a prueba durante varios años.

Dónde

Londres, y dos idiomas

Vivo y trabajo en Londres. Los clientes de contabilidad son empresas del Reino Unido, en Londres y en remoto por todo el país. Los clientes web están en el Reino Unido, España y Bolivia, y trabajo en inglés y español: escribo los dos, así que la parte en español de un proyecto no es la traducción de la inglesa.

Negocios distintos, requisitos distintos. La restricción es la misma en todas partes: un sistema tiene que funcionar para quienes lo usan, y tienen que poder costear su funcionamiento.

Empecemos con una conversación

Los libros, una web, o algo que toca las dos cosas. No hace falta que lo tenga claro todavía: darle forma al problema es parte del trabajo.